Les damos la más cordial bienvenida a esta actividad formativa promovida por la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA), centrada en el documento recién publicado Estándares SEA 2026 para el control global del riesgo vascular, una obra de referencia que nace, como en ediciones anteriores, con la vocación de convertirse en una herramienta práctica, actualizada y de alto valor clínico para todos los profesionales implicados en la prevención y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular. El manejo del riesgo vascular continúa siendo uno de los pilares fundamentales de la práctica clínica. En este contexto, disponer de un marco común, basado en la mejor evidencia científica disponible y adaptado a la realidad asistencial, resulta esencial para optimizar la toma de decisiones y mejorar los resultados.
Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de mortalidad en España, conllevan un alto grado de discapacidad y acarrean un alto coste sanitario. La SEA tiene como uno de sus principales objetivos afrontar este reto tratando de mejorar el conocimiento, la prevención y el tratamiento de estas patologías. De cara a una prevención eficaz, la naturaleza multifactorial de la arteriosclerosis hace recomendable un abordaje global que atienda a todos sus factores causales y de riesgo de desarrollar esta enfermedad. Los estándares de la SEA de 2026 actualizan la evidencia clínica, recogen los últimos avances en investigación y cubren todas las etapas del recorrido del paciente vascular: exploración y pruebas iniciales, criterios diagnósticos y estimación del riesgo vascular, recomendaciones generales y farmacológicas para su control, y criterios de derivación y alta. Asimismo, proponen la organización de una consulta de riesgo vascular.
La medicina es una ciencia en perpetuo cambio. En los últimos años hemos asistido a un continuo avance en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad vascular aterosclerótica (EVA) y de sus factores de riesgo, por lo que es precisa una actualización permanente de las guías terapéuticas. Los estándares de la SEA de 2026 constituyen una actualización integral de las recomendaciones para el control global del riesgo vascular, dirigida a mejorar la prevención y el tratamiento de las enfermedades vasculares en España. Este documento responde a la necesidad de actualizar las guías terapéuticas ante los continuos avances en el diagnóstico y el tratamiento de la EVA y sus factores de riesgo. El documento se estructura en diferentes apartados, de los que podemos destacar:
- Evaluación inicial del paciente. El documento establece un protocolo sistemático para la evaluación del paciente con riesgo vascular que incluye anamnesis detallada, exploración física completa y pruebas complementarias específicas. Entre los elementos imprescindibles se encuentra la recogida de antecedentes familiares de enfermedad vascular precoz, antecedentes personales de factores de riesgo vascular, medición adecuada de la presión arterial, evaluación del perímetro abdominal y determinación del perfil lipídico completo incluyendo apolipoproteína B y lipoproteína(a).
- Estratificación del riesgo vascular. Los estándares incorporan las escalas SCORE2 y SCORE2-OP para la estimación del riesgo cardiovascular a 10 años, adaptadas a la población española. Se establece una clasificación en 4 categorías de riesgo: bajo, moderado, alto y muy alto, con puntos de corte específicos según la edad. El documento incluye modificadores del riesgo por imagen en aterosclerosis, destacando el papel del calcio score coronario y la ecografía vascular en la reestratificación del riesgo.
- Tratamiento de la dislipemia. Se actualiza el enfoque terapéutico de las dislipemias con objetivos específicos según el nivel de riesgo cardiovascular. Para pacientes de muy alto riesgo se establece un objetivo de colesterol asociado a lipoproteínas de baja densidad (LDL) inferior a 55 mg/dL, mientras que para alto riesgo es inferior a 70 mg/dL. Se enfatiza la importancia de las terapias hipolipemiantes de alta intensidad, recomendando el uso de estatinas asociadas a ezetimiba o ácido bempedoico cuando sea necesario y cuanto antes, planificando el tratamiento en función del LDL de partida y el objetivo terapéutico. Los inhibidores de PCSK9 quedan reservados para casos específicos según criterios establecidos en el consenso de la SEA para el uso de estas terapias.
- Manejo de la hipertensión arterial. Los estándares actualizan las recomendaciones para el manejo de la hipertensión arterial, estableciendo objetivos terapéuticos de presión arterial sistólica inferior a 130 mmHg si es tolerado, pero no inferior a 120 mmHg. Se incluyen estrategias específicas para el manejo de la hipertensión resistente y refractaria, así como recomendaciones para diferentes comorbilidades como diabetes mellitus, enfermedad renal crónica e insuficiencia cardiaca.
- Diabetes mellitus y síndrome metabólico. El documento proporciona un enfoque integral para el manejo de la diabetes mellitus de tipo 2, priorizando el uso de fármacos con beneficio cardiovascular demostrado como los iSGLT2 y los arGLP-1 en pacientes con enfermedad vascular establecida. Se establecen objetivos individualizados de HbA1c y se incluyen recomendaciones específicas para el tratamiento de la obesidad y el síndrome metabólico.
- Fibrilación auricular. Se incorpora un capítulo específico sobre la fibrilación auricular como factor de riesgo vascular, incluyendo estrategias de diagnóstico mediante cribado, manejo integral del paciente con el protocolo AF-CARE y recomendaciones actualizadas para la anticoagulación oral utilizando preferentemente anticoagulantes orales de acción directa sobre antagonistas de la vitamina K.
- Tabaquismo. Los estándares incluyen un abordaje completo del tabaquismo como factor de riesgo mayor, proporcionando estrategias tanto conductuales como farmacológicas para la cesación tabáquica. Se incluyen protocolos de evaluación de la dependencia nicotínica y recomendaciones sobre el uso de tratamientos de sustitución de nicotina, vareniclina y citisiniclina.
- Organización asistencial. El documento establece criterios para la organización de consultas de riesgo vascular, incluyendo los recursos necesarios, criterios de calidad asistencial e indicadores de evaluación. Se proporcionan criterios específicos de derivación y alta, así como recomendaciones para la implementación de modelos multidisciplinarios integrados que faciliten la continuidad asistencial entre niveles.
- Relevancia clínica. Estos estándares proporcionan una guía actualizada y basada en la evidencia para el manejo integral del riesgo vascular en la práctica clínica española. La incorporación de las últimas evidencias científicas y recomendaciones internacionales permite optimizar la prevención primaria y secundaria de las enfermedades vasculares, principal causa de morbimortalidad en España.
- Aplicación práctica. Los estándares incluyen herramientas prácticas como cuestionarios validados, escalas de estratificación de riesgo, algoritmos de tratamiento y criterios de derivación que facilitan su implementación en la práctica clínica diaria. La estructura sistemática del documento permite su uso tanto en atención primaria como especializada.
- Impacto en la práctica clínica. La implementación de estos estándares tiene el potencial de mejorar significativamente el control global de los factores de riesgo vascular en España, homogeneizar la práctica clínica entre diferentes niveles asistenciales y optimizar la utilización de recursos sanitarios mediante modelos organizativos más eficientes.
Los principios más relevantes que se abordan en estos estándares de la SEA son:
- La enfermedad vascular aterosclerótica requiere un abordaje multifactorial que incluya todos los factores de riesgo vascular.
- La estratificación del riesgo debe utilizar las escalas SCORE2/SCORE2-OP adaptadas a la población española.
- Los objetivos terapéuticos deben individualizarse según el nivel de riesgo cardiovascular del paciente.
- Los fármacos con beneficio cardiovascular demostrado deben priorizarse en el tratamiento de pacientes de alto riesgo.
- La organización asistencial debe basarse en modelos multidisciplinarios integrados.
En resumen, este documento recoge de forma exhaustiva y rigurosa la evidencia más reciente en relación con el diagnóstico, la evaluación y el tratamiento de los principales factores de riesgo vascular, incluyendo la dislipemia, la hipertensión arterial, la obesidad, la diabetes, el tabaquismo y la fibrilación auricular, promoviendo una estrategia global centrada en el paciente. Es fruto de la colaboración de más de 30 expertos de distintas disciplinas, lo que garantiza una visión multidisciplinaria, enriquecida y alineada con la práctica clínica real. Asimismo, integra y adapta las recomendaciones de las principales guías internacionales publicadas en los últimos años, como las guías europeas de dislipemias, las guías americanas de hipertensión arterial, las guías canadienses de tabaquismo y las guías españolas para el manejo de la obesidad, entre otras, logrando una síntesis coherente y aplicable.
A partir de este trabajo, en su tercera edición, se ha desarrollado este curso formativo, diseñado con un enfoque práctico, que permite trasladar los contenidos del documento a la práctica clínica diaria. A lo largo de esta actividad, los participantes podrán revisar los conceptos clave, actualizar sus conocimientos y adquirir herramientas útiles para el manejo integral del riesgo vascular en distintos perfiles de pacientes.
Confiamos en que esta iniciativa contribuirá no solo a reforzar la formación continuada de los profesionales sanitarios, sino también a impulsar una atención más eficaz, coordinada y centrada en el paciente, con el objetivo último de reducir la carga de enfermedad y trabajar en la prevención.
Les animamos a participar activamente en este curso, aprovechar al máximo sus contenidos y formar parte de este esfuerzo colectivo.
Atentamente,
José López Miranda
Presidente de la SEA